A manera de introducción
FUENTE: Pollero 2020.
Entonces, en la etapa intermedia de esta
transición demográfica es cuando ocurre el bono demográfico, en la parte más
ancha del periodo. Así, Bolivia se encuentra en la etapa intermedia donde la
fecundidad todavía supera el reemplazo[i]
y conviven áreas urbanas con fecundidad baja y áreas rurales con fecundidad alta
(UNFPA, 2026). Con esta información, observamos que los temas poblacionales
están fuertemente vinculados a aspectos como el desarrollo donde, además, se incluyen
el territorio, derechos, accesos, oportunidades y otros.
Sobre las juventudes rurales[ii]
·
Distribución:
Cerca del 72% de la juventud vive en zonas urbanas y el 28% en el área rural.
La población rural general ha disminuido a cerca del 31% del total nacional.
·
Emigración:
Existe una constante emigración del campo hacia las ciudades en busca de
mejores oportunidades de estudio y trabajo, aunque no siempre es permanente.
·
Acceso universitario:
Solo el 20% de jóvenes del área rural logran ingresar a la universidad en
Bolivia.
·
Abandono escolar:
El 36% de adolescentes en zonas rurales no termina la secundaria (frente al 13%
en zonas urbanas).
·
Analfabetismo funcional:
La tasa de analfabetismo funcional en el área rural alcanza al 14,2%, una cifra
mucho mayor que en las ciudades.
·
Vulnerabilidad laboral:
La gran mayoría de jóvenes rurales trabaja en la economía informal o en
actividades agropecuarias de subsistencia.
·
Cambio/crisis climática:
Quienes se dedican a la producción agrícola enfrentan una alta vulnerabilidad
ante eventos climáticos que afectan sus medios de vida.
Con esta información, nos enfrentamos a
disyuntivas recurrentes entre la población joven en áreas rurales que pugnan
entre afianzar su pertenencia y participación orgánica en espacios locales
comunitarios o buscar oportunidades en otros espacios, a partir de procesos de
emigración (o desde otra óptica, la expulsión de la comunidad de origen). Así,
nuevamente apelamos al enfoque de interseccionalidad para mostrar que las
juventudes rurales son afectadas por diversos tipos de desigualdades que
ahondan su situación de vulnerabilidad y por tanto requiere una atención
diferenciada[v].
Tabla 1. Población Económicamente Activa (PET), total Bolivia y rural 2024.
|
|
Mujeres |
Hombres |
Total |
|||
|
Bolivia
(urbano-rural) |
4.090.864 |
50,2% |
4.059.561 |
49,8% |
8.150.425 |
100% |
|
Rural |
1.089.182 |
46,9% |
1.233.111 |
53,1% |
2.322.293 |
100% |
1. Formalización laboral y combate al subempleo
·
Reducir la precariedad:
Aunque el país reporta tasas bajas de desocupación, persiste un alto índice de
subempleo e informalidad.
·
Cerrar la brecha de género:
Impulsar la inserción laboral de las mujeres en sectores estratégicos, ya que
su tasa de ocupación sigue más de 10 puntos por debajo de la de los hombres.
2. Permanencia en el área rural
·
Frenar el despoblamiento
agrario:
El altiplano y los valles están perdiendo su “mano de obra calificada” debido a
la emigración interna. Se deben financiar proyectos de agricultura familiar
tecnificada que vuelvan atractivas las parcelas locales.
·
Incentivos regionales:
Diseñar planes de desarrollo económico locales que usen los datos censales para
retener e instalar capital joven en sus propias comunidades.
3. Educación técnica avanzada e inversión social
·
Ajuste de carreras
profesionales: Reformar las mallas
curriculares de institutos técnicos y universidades para alinearlas con el
potencial productivo local, priorizando la tecnología, las ciencias agrarias y
la manufactura.
·
Inversión en la primera
infancia y juventud: Garantizar un acceso a
servicios de salud, educación y salud sexual reproductiva antes de que la
población comience a envejecer.
Este tipo de medidas son planteadas desde una
mirada universal, aunque siempre resulta prudente tener una propuesta
contextualizada, sobre todo cuando se trata de poblaciones rurales, indígenas y
campesinas, sumando, además, un enfoque de género e interseccional. Lo aquí
presentado se aplica a la etapa intermedia en la que se encuentran países como
Bolivia[vii],
que progresivamente irá envejeciendo, pero aún se pueden realizar medidas
necesarias.
1. Participación política y liderazgo
- Inclusión
de candidaturas en elecciones.
- Participación
activa en organizaciones y espacios de decisión.
- Elaboración
de leyes municipales de juventud y formación de liderazgos.
- Producción
agroecológica y diversificación productiva.
- Acceso a
créditos, capacitación y tecnologías.
- Emprendimientos
locales y oportunidades laborales dignas.
- Gestión
del agua y protección de fuentes hídricas.
- Forestación,
reciclaje y defensa del territorio.
- Agroecología
y saberes ancestrales frente a la crisis climática.
Aunque los temas de agenda que las juventudes
vienen priorizando en las comunidades tienen mucha relevancia para estas
poblaciones, es importante lograr una incidencia hacia instancias de gobierno
locales, regionales y nacionales, para que con estos mecanismos se logre
generar medidas para aprovechar el bono demográfico. Con lo mencionado, prestar
atención a la juventud rural será determinante, más allá del bono demográfico,
para garantizar la seguridad y soberanía alimentaria reconociendo el
fundamental aporte de la población indígena y campesina en el abastecimiento de
alimentos para las ciudades[viii]
y que permiten mantener una calidad de vida a partir de productos diversos y,
mejor aún, agroecológicos u orgánicos.
Bibliografía
Heredia, L. (coord.). (2016). Desdibujando fronteras: relaciones urbanas – rurales en Bolivia. CIPCA.
Instituto Nacional de Estadística (INE). (2025). Proyecciones de Población, Revisión 2025, en: https://www.ine.gob.bo/index.php/censos-y-proyecciones-de-poblacion-sociales/
Pollero, R. (2020). Transición demográfica. El proceso a nivel global y a nivel nacional, en: https://manualdemografia.cienciassociales.edu.uy/capitulo-5/
[i]
La Tasa Global de Fecundidad (TGF)
es el número promedio de hijas/os que nacerían de una mujer al final de su vida
reproductiva si se cumplieran las condiciones de natalidad de un año
determinado. No obstante, en el área rural esta tasa llega a 2,9, o cual no
significa una gran variación en términos generales. Cn esa dinámica proyecta,
es posible que se mantenga un crecimiento hasta el 2030, donde empezará el
envejecimiento poblacional.
[ii]
Aunque la categoría de joven tiene
una definición respectiva, para el contexto rural esta varía, por lo que se
debe marcar las diferencias necesarias. “Para considerar que una persona
es ya joven, las comunidades toman en cuenta el referido conjunto de aspectos,
combinados con la edad, temperamento, grado de responsabilidad, poder de
decisión y características físicas y biológicas” (Soliz y Fernández, 2014, p.
57).
[iii]
En base a proyecciones post-censales
del Instituto Nacional de Estadística (INE) Bolivia, para el 2026 la población
boliviana se encamina con un crecimiento anual de aproximadamente el 1.3%,
acercándose paulatinamente a los 12 millones de habitantes.
[iv]
Por otro lado, las fronteras entre ambos espacios se desdibujan debido a las
estrategias diversas y combinadas de las actividades económicas y laborales de
lo que ha dado en llamarse la pluriactividad. Lo mismo ocurre con el incremento
del transporte, el acceso a las comunicaciones y, de forma particular, la
conectividad virtual. Otro factor a destacar es el de las estrategias de vida
indígenas y campesinas de doble o triple residencia, promoviendo períodos cíclicos
de migración temporal entre uno y otro lugar de vivienda y trabajo (Heredia,
2016 p. 183).
[v]
En Bolivia, existe la Ley N° 342
“Ley de la juventud” que tiene por objeto garantizar a las jóvenes y a
los jóvenes el ejercicio pleno de sus derechos y deberes. Está dirigida a
personas jóvenes de 16 a 28 años de todo el territorio boliviano. Es destacable
que dicha norma, atiende de forma explícita a jóvenes rurales bajo los
principios de plurinacionalidad y desarrollo productivo. Sin embargo, pese a la
existencia de esta ley y otras instancias dirigidas a esta población, aun se
tienen grandes brechas desatendidas para este grupo poblacional.
[vi]
En el presente artículo se utilizará
la categoría de jóvenes y/o juventudes en referencia a la Población en Edad de
Trabajar (PET), aunque en términos demográficos la PET, en Bolivia, representa
a los grupos etarios entre los 14 y 64 años.
[vii]
Dentro de esta etapa también se
encuentran Guatemala, Guyana, Guayana Francesa, Haití y Honduras; mientras que
el resto de países de América Latina y El Cariba ya están en estadios más
avanzados de la transición demográfica.
[viii]
Los alimentos que las comunidades
indígenas y campesinas generan para proveer a las ciudades llevan, incluso, una
subvención que aún no se reconoce en las urbes y que amerita un debate
necesario, que se evidencia en estudios como el cuaderno de investigación “Contribución
de la agricultura familiar campesina indígena a la producción y consumo de
alimentos en Bolivia” (2021).

