En el marco de la 2da Feria Internacional del
Libro, realizada en la ciudad de El Alto, se llevó adelante la presentación de libro “El sur y la Guerra del Chaco” de la autora chicheña Maria Elena Chambi
Cáceres. Dentro del evento previsto se contó, también, con el marco musical de
la agrupación Raíces del Pago Chicheño que interpretaron la música de los
pueblos sureños (Villazón, Atocha, Tupiza, Cotagaita y Vitichi) al son de la
anata, caja y erke. Asimismo, se tuvo la participación del sociólogo
investigador, Augusto Yañez Vargas, quien realizó un comentario al libro desde
una mirada regional de la Nación Chichas.
La Guerra del Chaco fue un hecho histórico que marcó un quiebre en el devenir de la república, siendo el espacio donde se cimentaría la conciencia nacional boliviana, donde las trincheras se constituyeron en espacios de encuentro y reencuentro de los combatientes, como parte de un mismo territorio, bajo la lógica de los estados nacionales. Años después, como consecuencia, entre otras, de este evento bélico, se llevaría adelante la, denominada, revolución nacional donde se potenciaría el protagonismo de sectores campesinos, obreros y populares como actores políticos de esta insurgencia y que el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) capitalizaría para hacerse del poder. Así fue que la Guerra del Chaco motivó una serie de investigaciones y publicaciones y que en esta ocasión tiene un aporte desde la mirada del sur, es decir desde territorio chicheño.
El libro “El sur y a guerra del Chaco” está centrado en una investigación realizada por su autora, Maria Elena Chambi Cáceres, vinculando el acontecer de, la nobel, localidad de Villazón (fundada en 1910), todavía a inicios del siglo XX y que tuvo que acoger diferentes hechos vinculados a la guerra del Chaco. En ese tiempo, también habían ocurrido sucesos previos al conflicto armado como ser la llegada del ferrocarril Atocha-Villazón en el primer centenario de Bolivia, 1925, lo cual repercutió en gran manera para impulsar la integración y crecimiento de la población fronteriza. Por su parte, la presencia, en la región de personajes potentados de la minería y las haciendas, donde destacan los barones del estaño (Patiño, Aramayo y Hochschild), los cuales tenían mucha influencia en las políticas de desarrollo en esta parte del país (incluida la viabilización del ferrocarril), a la cabeza de empresas mineras como Oploca, o Chorolque, entre muchas otras.
En referencia al periodo de la guerra como tal, la autora identifica varios elementos sugerentes sobre los hechos vinculados al conflicto bélico. Podemos hacer mención, primero, de la presencia de espionaje entre La Quiaca y Villazón, donde se destaca a una mujer cruceña quien se encargaría de filtrar información en lo que se denominó como operación Rosita. Por su parte, otro aporte dentro de la publicación, es el rol que cumplieron las mujeres dentro de este periodo histórico, donde comenzaron a asumir un papel productivo, junto a trabajadores menores de 17 años, ante la ausencia de hombres trabajadores, quienes se encontraban en las trincheras. Esta situación también definió el ingreso de las mujeres al ámbito público y una modificación de los roles de género tradicionales, donde la intervención de las Hijas de Santa Ana tuvieron una función importante mediante el desarrollo de capacitaciones en diferentes áreas, constituyendo organizaciones como la Comisión Especial de Damas, quienes fundaron el hospital de Villazón.
Con lo antecedido, la obra de Maria Elena Chambi Cáceres, se presenta como un importante aporte a un periodo vacío de la historia regional de los Chichas, a decir de la Guerra del Chaco y todas sus implicancias. Dentro de la lectura encontramos muchos otros elementos que resultan ser novedosos para la bibliografía chicheña y que permiten ampliar las miradas en el devenir de los pueblos sureños, esta vez desde la historia militar y todas sus connotaciones sociales. Entonces, aquí encontramos elementos que ayudan en la comprensión del aporte estratégico de este espacio fronterizo durante este periodo histórico, que además nos permite entender el, posterior, crecimiento demográfico que ha posicionado, en la actualidad, a Villazón como la segunda ciudad más poblada del departamento de Potosí, junto a toda la importancia que tiene para el territorio, identidad y cultura de la Nación Chichas y todas sus comunidades.






