miércoles, 20 de mayo de 2026

LA GUERRA DEL CHACO MIRADA DESDE EL SUR


En el marco de la 2da Feria Internacional del Libro, realizada en la ciudad de El Alto, se llevó adelante la presentación de libro “El sur y la Guerra del Chaco” de la autora chicheña Maria Elena Chambi Cáceres. Dentro del evento previsto se contó, también, con el marco musical de la agrupación Raíces del Pago Chicheño que interpretaron la música de los pueblos sureños (Villazón, Atocha, Tupiza, Cotagaita y Vitichi) al son de la anata, caja y erke. Asimismo, se tuvo la participación del sociólogo investigador, Augusto Yañez Vargas, quien realizó un comentario al libro desde una mirada regional de la Nación Chichas.

La Guerra del Chaco fue un hecho histórico que marcó un quiebre en el devenir de la república, siendo el espacio donde se cimentaría la conciencia nacional boliviana, donde las trincheras se constituyeron en espacios de encuentro y reencuentro de los combatientes, como parte de un mismo territorio, bajo la lógica de los estados nacionales. Años después, como consecuencia, entre otras, de este evento bélico, se llevaría adelante la, denominada, revolución nacional donde se potenciaría el protagonismo de sectores campesinos, obreros y populares como actores políticos de esta insurgencia y que el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) capitalizaría para hacerse del poder. Así fue que la Guerra del Chaco motivó una serie de investigaciones y publicaciones y que en esta ocasión tiene un aporte desde la mirada del sur, es decir desde territorio chicheño.



El libro “El sur y a guerra del Chaco” está centrado en una investigación realizada por su autora, Maria Elena Chambi Cáceres, vinculando el acontecer de, la nobel, localidad de Villazón (fundada en 1910), todavía a inicios del siglo XX y que tuvo que acoger diferentes hechos vinculados a la guerra del Chaco. En ese tiempo, también habían ocurrido sucesos previos al conflicto armado como ser la llegada del ferrocarril Atocha-Villazón en el primer centenario de Bolivia, 1925, lo cual repercutió en gran manera para impulsar la integración y crecimiento de la población fronteriza. Por su parte, la presencia, en la región de personajes potentados de la minería y las haciendas, donde destacan los barones del estaño (Patiño, Aramayo y Hochschild), los cuales tenían mucha influencia en las políticas de desarrollo en esta parte del país (incluida la viabilización del ferrocarril), a la cabeza de empresas mineras como Oploca, o Chorolque, entre muchas otras.

En referencia al periodo de la guerra como tal, la autora identifica varios elementos sugerentes sobre los hechos vinculados al conflicto bélico. Podemos hacer mención, primero, de la presencia de espionaje entre La Quiaca y Villazón, donde se destaca a una mujer cruceña quien se encargaría de filtrar información en lo que se denominó como operación Rosita. Por su parte, otro aporte dentro de la publicación, es el rol que cumplieron las mujeres dentro de este periodo histórico, donde comenzaron a asumir un papel productivo, junto a trabajadores menores de 17 años, ante la ausencia de hombres trabajadores, quienes se encontraban en las trincheras. Esta situación también definió el ingreso de las mujeres al ámbito público y una modificación de los roles de género tradicionales, donde la intervención de las Hijas de Santa Ana tuvieron una función importante mediante el desarrollo de capacitaciones en diferentes áreas, constituyendo organizaciones como la Comisión Especial de Damas, quienes fundaron el hospital de Villazón.

Con lo antecedido, la obra de Maria Elena Chambi Cáceres, se presenta como un importante aporte a un periodo vacío de la historia regional de los Chichas, a decir de la Guerra del Chaco y todas sus implicancias. Dentro de la lectura encontramos muchos otros elementos que resultan ser novedosos para la bibliografía chicheña y que permiten ampliar las miradas en el devenir de los pueblos sureños, esta vez desde la historia militar y todas sus connotaciones sociales. Entonces, aquí encontramos elementos que ayudan en la comprensión del aporte estratégico de este espacio fronterizo durante este periodo histórico, que además nos permite entender el, posterior, crecimiento demográfico que ha posicionado, en la actualidad, a Villazón como la segunda ciudad más poblada del departamento de Potosí, junto a toda la importancia que tiene para el territorio, identidad y cultura de la Nación Chichas y todas sus comunidades.  



lunes, 4 de mayo de 2026

FORÁNEOS


Según datos arqueológicos, las/os pobladoras/es de los Chichas llegaron hasta el territorio que ocupan actualmente, aproximadamente hace 8.000 años, entre otras temporalidades que se manejan, por lo que se trató de un proceso de asentamiento poblacional inmigratorio. Así, dentro de este periodo, hasta nuestros días, ocurrieron una serie de hechos que destacan de otros grupos poblacionales por las particularidades que se presentaron. Así, podemos mencionar el periodo preincaico y su resistencia a la expansión imperial a la cual dieron fuertes luchas para no ser doblegados. Paralelamente, funcionaron como espacio fronterizo con los pueblos guaraníes, conocidos como chiriguanos, manteniendo un cierto equilibrio territorial por su carácter guerrero. Asimismo, en la colonia ocurrieron emblemáticos levantamientos contra el régimen ya sea la masacre de Chocaya (1780), y posteriormente las batallas de Suipacha (1810) o Tumusla (1825).

Luego de estos procesos, y con el ingreso del periodo republicano, se empezó a desarrollar un nuevo proceso vinculado en la desintegración del ancestral territorio de la Nación Chichas. Así, primero se dividió en tres nuevas repúblicas, Argentina, Chile y Bolivia y ya dentro de Bolivia, se fracturó en dos departamentos: Tarija y Potosí, y dentro de este último con tres provincias y cinco municipios (Vitichi, Cotagaita, Atocha, Tupiza y Villazón). Esta situación generó, también, un quiebre poblacional, cultural e identitario con el consecuente alejamiento y, hasta, desconocimiento entre pueblos hermanos. Ya en tiempos más contemporáneos se comienzan a dar movimientos migratorios, dentro de otro contexto y necesidades. Que llevan, hasta hoy en día, a las/os habitantes de esta región a salir del territorio de nacimiento hacia otras latitudes ya sea para estudiar o buscar oportunidades laborales, estableciéndose un hecho que no, necesariamente, es voluntario sino fortuito; podríamos decir que son expulsados por ciertas condiciones locales.

Bajo esta situación, se conoce que, solo en la ciudad de La Paz, existen más de 40.000 inmigrantes provenientes de tierras chicheñas, quienes ya tuvieron descendencia la cual rompe con lugar de nacimiento y por tanto su identidad. Esta población desarrolla diferentes actividades laborales en un sinfín de espacios públicos y privados. Por su parte, las y los jóvenes, año que pasa siguen saliendo hacia diferentes capitales de departamentos para proseguir con su formación profesional. Bajo estas características, entendemos a la migración como un derecho humano, en el marco de la búsqueda de mejores condiciones de vida para quien asume esta decisión. En contraparte, sobre todo, las tres principales ciudades de Bolivia: La Paz, Santa Cruz y Cochabamba, a lo que suma El Alto, acogen, permanentemente, a mujeres y hombres que provienen de otras latitudes constituyéndose en ciudades de lógica metropolitana.

Asimismo, los espacios receptores se encargan de acoger una infinidad de expectativas de quienes llegan buscando oportunidades de desarrollo, en diferentes ámbitos. Para viabilizar estas posibilidades, además, se debe contar con un aspecto amplio y receptivo, libre de miramientos discriminatorios por la condición de inmigrante que se pueda tener. Solo así, podemos dejas de ser foráneos en lugares en los cuales no hemos nacido. Esa condicionante es la que habilita, principalmente, el ejercicio de un derecho humano, es decir el derecho al trabajo, más allá del origen que se pueda tener. Bajo estos aspectos, podemos aportar, desde experiencias de vida diversas a la construcción de comunidades plurales que matizan miradas locales con otras provenientes desde otras latitudes, permitiendo combatir la miopía que podría representar el mirarse al ombligo sin mayores perspectivas, centradas en diversas lógicas de desarrollo, que podríamos llamar glocal.

En resumen, es altamente cuestionable, que, desde una perspectiva etnocéntrica se pretenda limitar los derechos humanos como a migrar, a la educación o al trabajo. Este tipo de acciones discriminatorias son las que dan origen a acciones, aún más peligrosas, como la xenofobia y el racismo, ante la incapacidad y desconocimiento de la diversidad cultural e identitaria, ignorando las grandes potencialidades que esto puede representar. Lo antecedido, también, responde a criterios esencialistas de la cultura y la identidad, bajo lógicas puristas que consideran que aún existen razas puras, de tipo superior y otras inferiores (otredad). El siglo XXI demarca movimientos importantes de desplazamiento poblacional donde no tienen cabida criterios miopes sobre la realidad plural, intercultural y globalizada; ahí el reto del fortalecimiento identitario (intracultural) en medio de estas complejidades.


jueves, 23 de abril de 2026

APORTES LIBRESCOS PARA/DESDE LA NACIÓN CHICHAS

El 23 de abril se celebra el día internacional del libro y del derecho de autor/a. Por tanto, tenemos un interesante pre-texto para poder direccionar la mirada hacia las publicaciones más actuales que se han realizado sobre, desde y por autoras/es chicheñas/os. Previamente, apelamos a la larga tradición intelectual e investigativa que caracteriza a este territorio ancestral que ha sido el espacio impulsor de una serie importante de publicaciones respecto de una amplia gama de áreas de interés como ser la historia, cultura, identidad, política, música, deporte y mucho más. Por otra parte, están las autoras y autores que suelen realizar escritos sobre diversas temáticas (más allá de los Chichas) destacando en distintos ámbitos. En este sentido, veamos las publicaciones más recientes, que actualizan el acervo bibliográfico para/desde la Nación Chichas.


En la pasada gestión, la comunicadora, Maria Elena Chambi Cáceres, ha publicado el libro “El sur y la Guerra del Chaco”, que es producto de una investigación realizada en territorio chicheño, pero principalmente en la ciudad fronteriza de Villazón. Este trabajo, se remonta al periodo de la Guerra del Chaco, en tiempos previos y de post guerra, mostrando las implicancias e impactos en Villazón, que para ese tiempo tenía, poco más, de dos décadas de su fundación (1910). Dentro del libro encontramos hechos sugerentes que, posiblemente, aun son desconocidos en la mayoría de la población, como ser la Revolución de Villazón que propuso una agenda de vanguardia para aquel tiempo y que, hasta la actualidad, recién se viene implementado. Por su parte, al mejor estilo de los best seller de la literatura, describe hechos de espionaje real ocurrido en esta parte del país. El libro permite ampliar la mirada, desde el sur, respecto de las connotaciones de la Guerra del Chaco, además de considerar otros periodos de la historia de la región chicheña vinculada a sucesos militares.(Aquí puede ver el video de la presentación del libro)


En línea similar, el historiador Santiago Salas Huayllani, nacido en Atocha, la pasada gestión 2025, realizó la publicación del libro “La infantería chicheña y su aporte a la Confederación Perú-Boliviana”. En el libro, el autor realiza una investigación, técnica y especializada, que comprende el periodo 1829-1848 centrada en la conformación de la infantería chicheña (por encargo del presidente), proveniente de la victoriosa Batalla de Tumusla a la cabeza de Carlos Medinacelli. Así, se van describiendo diferentes momentos de participación, junto a la presencia del presidente Andrés de Santa Cruz, impulsor del proyecto de la Confederación Perú-Boliviana, que incluyó una intervención militar en el Perú llegando hasta Lima, donde también estuvo presente la tropa chicheña, acantonada en Jauja, en lo que se denomina como guerra de las confederaciones. Asimismo, se hace mención a la caída de este proyecto, donde personajes como Velasco, que estaba en Tupiza, se rebela contra la confederación, lo cual va definiendo este proceso de debacle. De esta manera, se recorre otras batallas vinculadas, como la realizada contra Gamarra en 1841 y la victoria en la batalla de Ingavi (presidencia de Ballivián). Así es valorable el aporte del libro a la historiografía militar regional, donde se destacan las tropas chicheñas, esta vez, de la infantería.

También, el año 2025, salió a la luz el libro “Tierras y agropoder”, planteado como un ensayo de investigación documental, de autoría del sociólogo Wilbert Villca López, nacido en Cotagaita. Dentro de este trabajo, se realiza un análisis de la problemática de las tierras en Bolivia, principalmente en tierras bajas del país. Así, el autor, basado en documentos y evidencias, muestra cómo sectores vinculados a la agroindustria fueron favorecidos, por diferentes gobiernos de turno, para constituirse en grupos latifundistas y terratenientes. Escrito con un alto nivel y rigurosidad técnica, pero escrito en lenguaje sencillo para su comprensión. Nos permite entender esta problemática, con mucha vigencia actual (Ley N° 1720), mediante formas didácticas de comprensión teniendo ejemplos amigables como el caso de “los salta, saltas” que nos ilustra los mecanismos de manejo de tierras que se expanden por miles y miles de hectáreas. Así, dentro del libro se encuentran varios casos que develan esta situación que se mantiene vigente, ampliando las injusticias sociales hacia las comunidades indígenas y campesinas, que paradójicamente, en este tiempo, son llamados avasalladores (¿de sus propios territorios ancestrales?).


Estos tres libros, publicados en el año del bicentenario, son un aporte relevante a la producción intelectual de y desde los Chichas, no solo para la región, sino a nivel nacional. La bibliografía regional es determinante para el fortalecimiento de la cultura y la identidad de un pueblo, sobre todo para que la memoria histórica quede plasmada en documentos impresos. También es fundamental seguir recuperando la historia oral de nuestras comunidades, ineludible para fortalecer la memoria histórica y la transmisión intergeneracional de lo que fue y representa, actualmente, la Nación Chichas. Por su parte, queda la tarea de contar con espacios de lectura donde, además de la bibliografía universal y nacional, se cuente con libros producidos por nuestras y nuestros autores, ahí también se centra un eje del fortalecimiento identitario de la milenaria Nación Chichas.

 


lunes, 16 de marzo de 2026

HORIZONTES MUNICIPALES, DEL QUÉ AL CÓMO

 

Con el mes de marzo, parece que el mundo trae consigo una “sorpresa” tras otra, las cuales pueden costarnos más que recuerdos anecdóticos pasajeros y más bien devienen con sonidos de fondo similares a tambores de guerra. A nivel nacional, Bolivia también viene sorteando una serie de situaciones complejas y cuestionables, respecto de la gestión de gobierno que aún cree estar en el periodo de prueba, apuntando, mayoritariamente al error. Así, las perspectivas, en estos escenarios, no son muy alentadoras y, quizá, nos obligan a replegarnos a los espacios locales donde el panorama podría ser más familiar y cercano, como un refugio ante la incertidumbre.

Con este marco, una vez recuperados del carnaval (corcova incluida), podemos retomar la seriedad que amerita a unas justas electorales para los niveles subnacionales, donde los municipios tendrán, en muy poco tiempo, nuevas autoridades en el ejecutivo y legislativo. Luego de cinco años, se cierra un ciclo para evaluar el cumplimiento de propuestas (promesas) electorales y cuestionar las que no se hayan logrado, siempre considerando los bemoles al respecto. Así, parecería que existe una recurrencia en esa dinámica de las diferentes gestiones municipales que solo aciertan al logro de un mínimo funcionamiento mecánico de la cosa pública, como diría Joaquín Sabina: “sin pena ni gloria”.

A menos de una semana de las elecciones subnacionales, en Tupiza se cuenta con un amplio abanico de candidaturas, lo cual nos brinda un primer elemento de análisis, justamente centrado en este alto número de candidaturas (11 en total, 9 hombres y solo 2 mujeres; tema para un punto y aparte). Al respecto, podríamos asumir que este fenómeno ha surgido, y no solo en Tupiza, a raíz de la desaparición del Movimiento Al Socialismo (MAS) del escenario político, esto debido, como ya es sabido, a la división interna ocurrida en los últimos años y que terminó con una situación crítica de legitimidad y apoyo popular en las elecciones pasadas, donde se tenía, por lo menos, tres corrientes masismo (arcismo), evismo y androniquismo. Dentro de este contexto, se abre un gran vacío de liderazgo y representatividad local por lo que se explica la amplia emergencia de nombres, siglas y candidaturas, como en el caso Tupiza, que no la excepción, mostrando una sugerente mixtura entre muchas contradicciones.

Entonces, podemos ingresar en un segundo elemento de comentario, el cual se refiere a lo que alguien nombró como los taxipartidos. En esta ocasión, nuevamente este mecanismo de lograr una participación en espacios electorales no queda al margen y es que, aquí convergen esas contradicciones en varias, no todas, de las candidaturas presentes. Para ello, es menester ineludible apelar a las ideologías políticas, o por lo menos a las tendencias que puede tener una sigla en específica. Así, identificamos candidaturas totalmente opuestas a la sigla que les acoge y peor aun de la cual desconocen su sentido y horizonte político; porque aquí lo que interesa es candidatear a como dé lugar, al estilo de El Príncipe y su “el fin justifica los medios”. Con este punto de partida, enmarcado en una contradicción sobredeterminada, ¿qué podemos esperar de la gestión como tal? ¿cuál será su horizonte?

Avanzando hacia las propuestas políticas, al parecer las condiciones establecidas han logrado que, casi siempre, el electorado defina su voto con mínima o nada de información, es decir que muy pocas veces se conocen, realmente, las propuestas de cada candidatura y más bien, entre otros motivos, se apela a una lógica, casi, caudillista, de elegir según la persona candidata. Afortunadamente, tenemos algunos días para poder conocer las propuestas presentadas ante el Tribunal Departamental Electoral (TED) Potosí (https://potosi.oep.org.bo/procesos-electorales-y-consultas/democracia-representativa/elecciones-subnacionales/elecciones-subnacionales-2026/) y poder emitir un voto informado y consciente. Pese a este reparo, aun queda el cuestionamiento a las propuestas electorales, que en la mayoría se transfiguran de propuestas a promesas, con toda la carga demagógica que esta palabra tiene.

Respecto de los programas de gobierno, es importante considerar la forma en que estos han sido construidos, ya que, en muchos de los casos, representan a obras recurrentes y obligatorias que no se pueden omitir en una gestión municipal (educación, salud). Por otra parte, queda pendiente saber si se ha realizado un levantamiento de información diagnóstica que identifique las principales necesidades, desde un nivel de urgencia, como ser la calidad del agua que se consume. También encontramos otras propuestas, al estilo de mega obras, que, partiendo del techo presupuestario municipal, pueden ser proyecciones utópicas si solo se enmarcan en los recursos con que cuenta el municipio. Entonces, algo estratégico para avanzar en el análisis de las propuestas electorales, es que las/os candidatas/os expliquen, no solo el qué sino, el cómo concretarán estas obras, solo así podrán avanzar de la demagogia de las promesas a verdaderas propuestas de gestión de gobierno municipal.

Entendiendo los aspectos adversos a la gestión municipal, no podemos dejar de lado las limitaciones presupuestarias y la priorización de obras, que en muchos casos dependen de un consenso entre distritos. Por otra parte, también debemos indicar que, para lograr cambios significativos, cinco años pueden quedar cortos por lo que la proyección debería ser en un mediano y largo plazo, siempre considerando un plan estructural y continuado, más allá de quién esté a la cabeza del municipio. Con este marco, podríamos mencionar algunos aspectos sugerentes para considerarse en la gestión municipal:

  •     Identificación y apuntalamiento de la vocación/matriz productiva municipal.
  •     Priorizar, la potencialidad de, la identidad y la cultura chicheña, en todas sus etapas hasta la actualidad, con una proyección más allá de la circunscripción municipal y erradicando la folklorización de los últimos tiempos (incluye políticas educativas para avanzar el fortalecimiento identitario desde políticas públicas con enfoque intergeneracional).
  •    Avanzar hacia un municipio agroecológico, considerando (cuestionando) seriamente el aporte, o no, de la minería. Sabiendo las duras consecuencias que trae al medio ambiente y, solo como ejemplo, a la contaminación del agua con sus daños directos y colaterales.
  •    Trabajo mancomunado con los municipios chicheños, para proyectar iniciativas compartidas como ser, en el turismo, la ruta de la Nación Chichas; que además incide en el fortalecimiento identitario, territorial y poblacional.
  •    Recuperación de áreas verdes, al estilo de los parques urbanos si se trata de la ciudad, o de la preservación de otros lugares turísticos, fundamentalmente el Eco-parque encantado con todo el potencial que encierra.
  •   Preservación y recuperación del, diezmado, patrimonio arqueológico, histórico y arquitectónico que queda, como memoria tangible de lo que fue Tupiza (urbe) y sus comunidades.

Seguramente, estos, y otros planteamientos, se encuentran presentes en las propuestas de las/os candidatas/os a la alcaldía. No obstante, es fundamental tener la proyección de municipio que estructure los criterios y obras a realizar. Las gestiones y obras parche, deben avanzar hacia un proyecto de municipio en un largo plazo, bajo lógicas de planificación global, atendiendo necesidades urgentes, pero sin dejar de lado el horizonte al que queremos avanzar, teniendo presente, también, las demandas históricas como la departamentalización de los pueblos del sur, que, bajo el contexto actual, se replantea y cobra vigencia en la reconstitución y autonomía de la Nación Chichas.