lunes, 15 de junio de 2026

LA ACTUALIDAD DE LAS NPIOC*

 

Cuando recorremos los diferentes territorios del país, podemos encontrarnos en el reflejo de sus habitantes. Esta es una perspectiva cotidiana de la realidad poblacional en la que estamos inmersos donde 36 idiomas de la naciones y pueblos indígena originario campesinos (NPIOC), asumidos como naciones, fueron reconocidos dentro de la Constitución Política del Estado. Sin embargo, la realidad supera los datos del papel, donde ese número de 36 fue superado por otras naciones que emergen en procesos de reconstitución y reconocimiento, más allá de lo que establece la mirada oficial.

 El año 2025 trajo consigo una serie de aspectos relevantes donde las NPIOC se han visto interpeladas respecto de su relación con el bicentenario de la fundación republicana de Bolivia. Así, el cuestionamiento de que el Estado Plurinacional no forma parte de esta celebración y por tanto se debate el protagonismo de las NPIOC en este evento histórico del devenir (pluri)nacional. Como antecedente, se realizó la publicación de los resultados del Censo Nacional de Población y Vivienda donde se conoció que la población que se autoidentifica como parte de una NPIOC ha reducido desde el censo de 2012, cayendo del 41% al 38,7% para el 2024. No obstante, esto también es sujeto de debate, ya que la identidad se complejiza más allá de un criterio de autopercepción y se construye con varios elementos como la cultura, el idioma, el territorio, la autodeterminación y la historia colectiva, entre otros.

 Si bien, en los últimos años, y la consolidación de la plurinacionalidad como estructura estatal en Bolivia, se tuvieron avances importantes, principalmente, en derechos colectivos y territoriales, donde las NPIOC fueron pilares de esa construcción; aun quedan problemáticas sin resolver, las cuales no pierden su carácter estructural. A esta situación se suma un cambio en la mirada política del Estado, donde la representatividad de las NPIOC se ha visto altamente reducida, lo cual incide en la capacidad de coordinar y aportar en políticas públicas asumidas desde el Estado, en sus diferentes niveles de gobierno.

 Con lo mencionado, el bicentenario de Bolivia llegó con una parafernalia previa y, quizá, innecesaria, donde los problemas estructurales que conciernen a una gran parte de la población, a decir de las NPIOC, aun siguen pendientes con muy pocas perspectivas de ser resueltas y más bien con fuertes amenazas de un retroceso en las victorias logradas. El 2025, año del bicentenario, nos ha permitido dar continuidad al trabajo en los diferentes territorios del país, donde no llegan las luces y celebraciones. Ahí, donde las mujeres y hombres siguen sosteniendo aspecto claves del día a día, también de las ciudades, como la seguridad y soberanía alimentaria, produciendo alimentos que cubren la agrobiodiversidad de los diferentes pisos ecológicos a manera de subvención generalizada.

 Han pasado 200 años y las NPIOC siguen vigentes como antes de la república, desde la resistencia y las agendas propias. Es necesario que recuperemos estas formas de vida, con el respeto por la casa común y los medios de vida, como garantía de subsistencia para nuestra generación y las próximas. El sentido comunitario sigue vigente en estos espacios, pero debemos ampliar esta mirada para que podamos avanzar, en todos los entornos de vida donde cuidemos el bien común recuperando la sabiduría de nuestras y nuestros ancestros.

* Esta crónica fue publicada dentro de la Memoria informe anual de CIPCA 2025.


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