jueves, 12 de febrero de 2009

A LIMPIAR LA CASA

Con la aprobación y promulgación de la Nueva Constitución Política del Estado los bolivianos hemos dado un gran paso para ir mejorando la situación de una mayoría de la población, pero el proceso va variando a cada instante. Obviamente el nuevo escenario político que vivimos actualmente es el resultado de una variedad de causas que deslegitimaron totalmente el anterior modelo para así, ahora, tratar de ir consolidando otro. Pero, los cambios no podrán venir a nosotros simplemente esperándolos como observadores, sino que necesitan de nuestro aporte y trabajo. Como todos conocemos en el transcurso de la historia, el país ha transitado por diferentes modelos, algunas veces con mayor poder del Estado y otras con el dominio del libre mercado, entonces debemos tener claro que este tipo de cambios van y vienen, pero lo fundamental es el cómo se haga el manejo de la administración. Es así que en estos últimos días hemos sido testigos de algunas irregularidades dentro de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), donde esta involucrado su ex presidente Santos Ramírez, pero con ello no queremos elevar la culpabilidad o no de este, sino hacer una reflexión.

            Es muy lamentable que se presenten este tipo de hechos que involucran a ciertos personajes políticos de la actualidad, y mucho más cuando se trata de los hombres fuertes del Movimiento Al Socialismo (MAS) que lleva como consigna el cambio, ya que esto puede repercutir en la imagen de todo este movimiento aunque no tenga ningún relación uno con otro. Es por ello que se hace una obligación para la dirigencia del MAS ir saneando todo lo que pueda empañar la imagen del Instrumento Político por el bien del proceso de cambio. Por tanto se debe investigar a profundidad estos casos de corrupción además de tener mucho cuidado con la gente que esta pasando a las filas del MAS, es decir los denominados “tránsfugas” políticos.


            Si bien el MAS es un movimiento político incluyente, lo ideal es que no excluya a la gente que quiera aportar en este proceso, pero tomando en cuenta la calidad política de éstos y en base a ello ir ubicándolos en el papel político que vayan a jugar ahora. Si es que hay personas que quieran realmente el cambio, pese a haber sido de otros partidos políticos, que éstos sean bienvenidos pero que apoyen desde la base, porque no se puede darles la dirigencia, ya que no seria favorable políticamente. El MAS es una construcción abstracta que se plasma en una sigla, pero los que lo hacen realmente son sus miembros, es por ello que se debe tener sumo cuidado con la gente que forma parte del Instrumento Político. Sobre todo hay que tener este cuidado para seguir avanzando con el proceso de cambio, porque más allá de un partido político, el actual proceso es la victoria de los sectores sociales que lucharon por el, y no seria justo que por algunos personajes que hagan daño y manchen esa imagen se ocasione un retroceso en el cambio que costó muchos años, y que ahora se vuelve una realidad paso a paso.

lunes, 9 de febrero de 2009

EL CAMBIO NO DEBE REVERTIRSE

Con la aprobación y promulgación de la Nueva Constitución Política del Estado los bolivianos hemos dado un gran paso para ir mejorando la situación de una mayoría de la población, pero el proceso va variando a cada instante. Obviamente el nuevo escenario político que vivimos actualmente es el resultado de una variedad de causas que deslegitimaron totalmente el anterior modelo para así, ahora, tratar de ir consolidando otro. Pero, los cambios no podrán venir a nosotros simplemente esperándolos como observadores, sino que necesitan de nuestro aporte y trabajo. Como todos conocemos en el transcurso de la historia, el país ha transitado por diferentes modelos, algunas veces con mayor poder del Estado y otras con el dominio del libre mercado, entonces debemos tener claro que este tipo de cambios van y vienen, pero lo fundamental es el cómo se haga el manejo de la administración. En estos últimos días hemos sido testigos de algunas irregularidades dentro de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), donde esta involucrado su ex presidente Santos Ramírez, pero con ello no queremos elevar la culpabilidad o no de este, sino hacer una reflexión.

            Es muy lamentable que se presenten este tipo de hechos que involucran a ciertos personajes políticos de la actualidad, y mucho más cuando se trata de los hombres fuertes del Movimiento Al Socialismo (MAS) que lleva como consigna el cambio, ya que esto puede repercutir en la imagen de todo este movimiento aunque no tenga ningún relación uno con otro. Es por ello que se hace una obligación para la dirigencia del MAS ir saneando todo lo que pueda empañar la imagen del Instrumento Político por el bien del proceso de cambio. Por tanto se debe investigar a profundidad estos casos de corrupción además de tener mucho cuidado con la gente que esta pasando a las filas del MAS, es decir los denominados “tránsfugas” políticos.


            Si bien el MAS es un movimiento político incluyente, lo ideal es que no excluya a la gente que quiera aportar en este proceso, pero tomando en cuenta la calidad política de éstos y en base a ello ir ubicándolos en el papel que vayan a jugar actualmente. Si es que hay personas que quieran realmente el cambio, pese a haber sido de otros partidos políticos, que sean bienvenidos pero que apoyen desde la base, porque no se puede darles la dirigencia, ya que no seria favorable políticamente. El MAS es una construcción abstracta que se plasma en una sigla, pero los que lo hacen realmente son sus miembros, es por ello que se debe tener sumo cuidado con la gente que forma parte del Instrumento Político. Sobre todo hay que tener este cuidado para seguir avanzando con el proceso de cambio, porque mas allá de un partido político, el actual proceso es la victoria de los sectores sociales que lucharon por el, y no seria justo que por algunos personajes que hagan daño y manchen esa imagen se ocasione un retroceso en el cambio que costó muchos años.

lunes, 26 de enero de 2009

LA HISTORIA NO SE DETIENE

Después de 183 años de vida republicana, Bolivia llevó a cabo un hecho que va a resaltar en la historia nacional como uno de los eventos más importantes, sobre todo de los últimos años. Simplemente lo acontecido este 25 de enero era una necesidad para todo el pueblo boliviano, frente a un periodo político caducado donde fracasó el anterior modelo de país. Es así que luego de un largo proceso previo para una Constituyente, ahora de manera legítima y con la participación directa de millones de bolivianos se toma una decisión que define el sendero que seguirá nuestro país a  partir de este referéndum.

            Con la aprobación de la Nueva Constitución Política del Estado, se pone la piedra fundamental para ir construyendo la casa de todos los bolivianos, donde cada uno de nosotros deberá aportar de una u otra manera desde el lugar en el que nos encontremos. Solo de esta manera iremos aportando en esta refundación de Bolivia con compromiso con el país y con participación de todos los sectores dejando de lado las desigualdades y diferencias que hicieron mucho daño hasta nuestros días. Sin duda no debemos actuar con dejadez a partir de este día histórico, sino que hay que considerarnos como actores y sujetos históricos en un nuevo periodo de nuestra historia que no se detiene, sino que sigue avanzando a cada segundo, donde los únicos responsables somos nosotros con las decisiones y acciones que tomamos de instante en instante.


            Seguramente ahora se presentarán algunos problemas por parte de los sectores de la oposición, pero el pueblo es el soberano y no se le puede quitar ese poder, además de la legitimidad que otorgó a esta nueva Carta Magna, es así el acontecer político democrático. Pero más allá de la discrepancia de visiones que se pueda tener, lo que queda es respetar la decisión del pueblo tratando de buscar el dialogo y la concertación para evitar sucesos trágicos como los que sucedieron hace poco tiempo atrás; ha llegado el tiempo de que lo político vuelva a lo político para construir el vivir bien. Es el momento propicio para el reencuentro y el reconocimiento entre bolivianos, luego de un luctuoso proceso constituyente que ahora llegó a un punto cumbre; que sin embargo es un punto de partida que todavía falta por avanzar. Ahora se viene un trabajo profundo en todos los sectores: por un lado desde el Congreso para ir elaborando diferentes leyes que vayan fortaleciendo la nueva Constitución; por el otro lado esta la sociedad civil que, dejando de lado el fanatismo electoral, debe ir reflexionando a cerca de la nueva Constitución tomando en cuenta todas las oportunidades que se presentan en este periodo político e histórico. Para todo ello se hace necesario que vayamos a releer la Constitución y hacerla parte de nuestra cotidianeidad, porque el compromiso con Bolivia no terminó con el si a la Constitución, sino que debe seguir cada día, fortaleciendo nuestro sentido democrático y reafirmando nuestro compromiso con Bolivia.

lunes, 29 de diciembre de 2008

ESENCIA NAVIDEÑA


"Ya llegó la noche buena/cielo y campo se alegró/por un niño de una india/que Maria se llamó” (Alfredo Domínguez); así percibía y reflejaba este insigne autodidacta al recordar a la navidad. Tiempo después, seguramente fue conociendo otras realidades, esta vez en ciudades más grandes y el Viejo Mundo. Este mismo proceso es el que siguieron muchos de nuestros padres,  abuelos, y nosotros mismos, al pasar el tiempo hasta nuestros días donde la navidad ha cambiado sus manifestaciones y fundamentos.

            Por tanto, es menester volver a las raíces e ir en búsqueda de la esencia navideña, que no es propiedad de ninguna religión ni creencia, sino es una profunda manifestación simbólica que nos debe guiar en un proceso de revolución espiritual y de religarnos con Dios. Lamentablemente esta esencia se va perdiendo poco a poco, sobre todo en ciudades grandes, cuando lo fundamental se ha vuelto el mercantilismo y la frivolidad. Claro ejemplo que en la mayoría de los casos, la imagen de Papa Noel y el árbol navideño se han ido convirtiendo en el principal referente navideño, replegándose así a la imagen de Jesús y su pesebre hondamente esotérico.

            Por suerte, en algunos lugares, aun tenemos la posibilidad de encontrar manifestaciones que pudieron mantenerse al margen del predominio del mercado y del capital, que si bien tratan de subsistir mutuamente, hasta el momento ahí están como bastión de resistencia. Los lugares pequeños son los escogidos para jugar este rol dentro de la sociedad, donde la influencia de lo comunitario hace que esta magia de la navidad se mantenga presente irradiándose poco a poco. Volviendo al sur se puede percibir, ya desde lejos, la melodía de los villancicos y el aroma de los buñuelos con el chocolate; estando más cerca se observa las trenzadas, matizadas con variedad de cintas de colores y niños alrededor, agarrando cada una de ellas. Estas son algunas de las manifestaciones de la navidad, que perviven pugnando espacio con las cuestiones vanas que pretenden encerrar al espíritu navideño y que suelen atrincherarse en viviendas, como la de doña Jacky en la Aguadita, que me permitieron tener un poco de las vivencias de antaño.

            De esta manera, volvamos a sentir la calidez de la navidad en todos los corazones, y de vivirla dentro y fuera de cada uno de nosotros, para así comprenderla en esencia. La fiesta navideña nos da la oportunidad de vivirla hasta el 6 de enero, y un poco más, entonces todavía tenemos tiempo para el encuentro y la reflexión; primero en familia, luego con la comunidad y con el país entero. Que desde cada corazón se irradie este sentimiento hacia los que nos rodeen, y así generar un clima de paz como fue siempre el mensaje de Jesús el Cristo plasmado en cada uno de sus actos. Por último, vivamos cada día del año como una navidad donde nazca en nosotros el niño de oro, para luego vivir a la luz de su ejemplo de vida.

“Detrás de las luces y los ruidos de la pasajera navidad,                                             pretendemos olvidarnos e ignorar las sombras y el silencio que siempre están presentes” (EpE).