lunes, 10 de noviembre de 2014

SUIPACHA EN LOS CHICHAS

Los 204 aniversario de la Batalla de Suipacha llegan dentro de un escenario complejo y algo conflictivo que no obstante deberá resultar en la salida de una antítesis superada hacia una síntesis favorable para la colectividad chicheña en su conjunto. Pese a esta situación el recordatorio de la Gesta de los Chichas en 1810 nos devuelve al sentimiento de hermandad e integración que seguramente fue un factor determinante en los tiempos de los levantamientos independentistas. Así, el actual proyecto reconstitutivo de la Nación Chichas es el proemio para buscar esa integración materializada en todas la provincias chicheñas que fueron disgregadas por intereses y objetivos varios, y posiblemente ajenos. Desde esta perspectiva la hegemonía de Tupiza sobre la Batalla de Suipacha deberá deconstruirse para que se amplíe esta celebración hacia toda la región hasta cada localidad y población que en ese tiempo prestó a sus hombres para luchar en búsqueda de la emancipación en el Alto Perú.

            En la ciudad de La Paz, esta celebración no quedó en la indiferencia y se logró llevar adelante un amplio programa de festejos que contaron con diferentes actividades concatenando el deporte y las artes con el sentimiento cívico emanado por el bautizo de fuego en los campos de Suipacha. De esta manera, se comenzó con una serie de encuentros deportivos con la participación de los residentes chicheños en la sede de gobierno, los cuales terminaron el sábado 8 de noviembre. El día 4 de noviembre se inauguró la Exposición Pictórica con participación de representantes de la Asociación Boliviana de Artistas Plásticos “Filial Tupiza”, que tuvo una importante acogida por los visitantes además de los medios de comunicación nacionales. Para el día 6 de noviembre se tuvo la presentación del libro “Tierra, agua, aire, fuego y arte” de la artista plástica Nedda Ramírez Rivas donde se tiene como eje central a la cerámica y donde además se incluye una parte importante para la descripción de este arte en los Chichas, focalizándonos en Chagua. El 7 de noviembre se realizó la salutación en varios medios de comunicación de nivel nacional; asimismo se procedió a la tradicional ofrenda floral en la Plaza Murillo con una masiva participación de residentes y autoridades nacionales y argentinas invitadas. En la misma jornada en horas de la noche se realizó una fiesta social con participación del grupo “Los Cuatro para Tupiza”, donde se entregó reconocimientos a chicheños (Tupiza, Villazón y Atocha) que se destacaron en el desempeño de las labores cotidianas; en este evento estuvo presente el lente de Bolivia TV y el Programa Kuma Jakaru (del cual su conductor y gestor Mario Lima también fue reconocido), en palabras de la producción se conoce que se difundirá este evento el próximo 16 de noviembre en el mencionado programa de domingo. Para concluir, el sábado 8 de noviembre se llevó adelante el Festival del lechón y cordero a la cruz con la participación del grupo “Canto 4”, el violinista Fernando Torrez y anatas tradicionales.


            La Batalla de Suipacha sin duda es una de las fechas más importantes en el calendario chicheño porque denota un momento de emergencia del pueblo articulado bajo una misma bandera que quedó marcada dentro de la historia nacional, luego de varios y consecutivos levantamientos que se dieron en este territorio ancestral en la búsqueda de la autodeterminación. En la actualidad el contexto y coyunturas nos abren un surco importante hacia el proceso de Reconstitución de la Nación Chichas cuya fecha de refundación (17 de noviembre) está muy cercana al 7 de noviembre por lo cual la representatividad debe ampliarse hacia todas la provincias que fueron parte de territorio de los Chichas. Ahora que han pasado más de dos siglos desde esta emblemática victoria llega el tiempo para repensarnos y proyectar el futuro de los chichas en base a las características actuales superando esa valorable historia, sin que esto signifique vivir en el adormecimiento de esa memoria. Junto al proyecto de la Nación se vienen por delante muchas batallas ante las cuales debemos saber vencer, porque nuestra historia no está acabada en el pasado sino que debemos seguir escribiéndola hoy y en los días postreros. 

lunes, 3 de noviembre de 2014

PUEBLITO DESENCANTADO

Tupiza, como una de las principales localidades de la región chicheña, lleva consigo una serie de denominativos que pasan por lo épico, lo pintoresco y otros donde se introduce uno de los mayores artistas oriundos del lugar y que fue reconocido a nivel nacional, refiriéndonos a Alfredo Domínguez Romero. Fue este prolífico maestro de la guitarra que dentro de su canción titulada “Tupiza” justamente tiene una estrofa que dice: Y el silvo del wichico / ha colaborau / pa’ llamarle Tupiza / pueblito encantau. Esta frase ha tenido muchos abordajes para su análisis e interpretación desde diversas visiones y perspectivas, sirviendo, incluso, como argumento para dar fin a la polémica fundación española del 4 de junio de 1574 develando un origen más antiguo y milenario. Sin embargo, todavía queda pendiente un análisis semiótico de las motivaciones, seguramente, artísticas que llevaron a Domínguez a otorgar este calificativo de pueblito encantado que muy posiblemente tiene una carga perceptiva y sensorial profunda de la visión de un gran creador y artista chicheño para mostrar todas las cualidades de un espacio geográfico boliviano.
                                              
            Con este tipo de calificativos los oriundos de este lugar seguimos sintiendo ese arraigo con la tierra que cuenta con este tipo de aspectos fundantes de la identidad colectiva de sus habitantes. Asimismo, gracias a estas particularidades Tupiza ha trascendido sus límites locales haciéndose conocer a nivel nacional e internacional por la mística del lugar que, como dicen, encanta a propios y extraños. No obstante, desde el otro lado de la moneda (que puede apelar a un verso del Himno a Tupiza que dice: es la tierra soberbia la nuestra) se tiene una carga social que trajo consigo secuelas negativas que en otros tiempos se manifestaban en expresiones como el regionalismo reaccionario que despertaba, entre otras cosas, sentimientos de exclusión y discriminación hacia pobladores de otros lugares y hasta de su propia gente por argumentos clasistas que dividieron una misma colectividad. Igualmente encuentran los miramientos existentes entre los pobladores que llevan consigo una carga de sentimientos disimulados y encubiertos, los cuales no han encontrado, todavía, mecanismos de canalización y convergencia para poder transformar los mismos hacia un sentido positivo.


A lo descrito anteriormente, esta vez se suman una serie de denuncias y contradenuncias que fluctúan entre realidades, afirmaciones y especulaciones que opacan a Tupiza bajo una nube gris que reprime los sentimientos reafirmantes de nuestra identidad. De igual manera se aplica un sesgo ideológico, político y electoral que puede ser el impulso de un activismo necesario para regularizar hechos y acciones que atentan contra los intereses de la comunidad chicheña en su conjunto. Así, de manera contraproducente, se va generando un sentimiento de lejanía hacia importantes proyecciones realizadas en este último tiempo donde la integración es el paso principal en este fortalecimiento pero que ha provocado el recelo y antipatía en algunos sectores ante las denuncias de ida y vuelta. Sin duda el proceso de reconstitución de la Nación Chichas amerita un punto de quiebre entre las formas tradicionales de entendernos en todos los sentidos para, desde ahí, comenzar a profundizar el proceso con la introducción de nuevas visiones y perspectivas de desarrollo enmarcadas en los lineamientos legales y constitucionales que puede llegar a ser conflictivo y tortuoso. No ubicamos en un momento complejo de contradicciones que ponen en entredicho a todos los sectores involucrados en la actual problemática, pero este deberá ser un momento a ser superado para evitar males mayores posteriormente y que este gran proyecto histórico no lleve consigo ningún riesgo de cuestionamiento y más bien sea legitimado por una mayoría de la población y sus organizaciones e instituciones para contar con un propósito fortalecido y sostenible. Han pasado más de cien años desde el último intento de lograr la departamentalización de los pueblos del sur y al parecer las problemáticas internas no han sido superadas. Ahora simplemente resta esperar que este momento de amargura pase y podamos seguir avanzando con las lecciones aprendidas, mucho más al aprestarnos a conmemorar un aniversario más de la Batalla de Suipacha donde el sentimiento de emancipación y verdad sean las únicas banderas considerando que “la patria debe vivir, aunque nosotros tengamos que morir”.

lunes, 27 de octubre de 2014

LA (RE)VUELTA DEL TURISMO

Habiendo concluido una jornada de paseo y visita por la FIPAZ llega la hora de dar una lectura a algunas publicaciones obtenidas en este recorrido. Así llega el turno de la Guía Turística “Bolivia te espera” recabado en el stand del Ministerio de Culturas-Viceministerio de Turismo donde se encuentran los principales atractivos del país divididos por departamentos que comienzan por Uyuni para terminar con la Ruta del Che (Cochabamba-Chuquisaca-Santa Cruz); pero donde los Chichas no aparecen ni como dato. De igual forma, se incluye una diversidad de destinos que conforman un interesante marco tentativo para darse a conocer Bolivia, como principal política de esta instancia estatal proyectada hace algún tiempo atrás. En contraparte, dentro de la misma semana nos topamos con dos revistas de turismo, publicadas por iniciativas privadas, donde se logra vislumbrar un espacio destinado a un Eco Parque en tierra chicheña que se matiza dentro de un vitral de ofertas variadas en todo tipo de escenarios, climas y cualidades dentro de gran parte del territorio nacional.

            De esta manera, no puede quedar exento de nuestra memoria el proyecto presentado hace unos años por el arquitecto José Luis Vargas respecto de un Eco Parque que sirva además de estrategia de resguardo a la flora y fauna del territorio chicheño. Sin embargo, esta iniciativa había quedado en el letargo y olvido durante otro lapso que por ahora no recuerdo. Entre otras cosas, uno de los objetivos establecido para este Eco Parque era el de incluir a Tupiza y otros lugares turísticos regionales dentro de un circuito nacional donde se articule a un recorrido nacional e internacional ya que hasta ahora las actividades se las realiza de forma aislada del circuito principal promocionado desde otros departamentos y capitales. Pese a estas falencias y limitantes, la región cuenta con una variedad interesante y llamativa para atraer la atención de turistas nacionales y extranjeros que en muchos de los casos toman a esta parte como un simple tránsito hacia otros lugares de “mayor renombre” eslabonados en una cadena con principio y final predefinidos.

Así, tiempo después, este proyecto vuelve a la palestra del debate con nuevas connotaciones y consecuencias mediante una articulación con el Comité Impulsor de la Nación Chichas que viene apoyando la iniciativa para que sea concretada, tomando Tupiza como punta de lanza. De esta manera, se logró la aprobación de una Ley de Área Protegida Municipal donde se aprueba el reconocimiento del EcoParque Encantado que con los artilugios de costumbre todavía tiene un conflicto con los gestores del proyecto. Desde el ámbito público, el municipio de Tupiza tiene planificada para esta gestión el Encuentro Trinacional de Turismo para el próximo 5, 6 y 7 de noviembre con participación de Argentina, Bolivia y Chile. Con todo lo mencionado, los Chichas siguen dentro de un territorio privilegiado con todas sus peculiaridades, esta vez focalizadas desde el turismo, para ser un polo de desarrollo que beneficie a la población en su conjunto y supere intereses individuales y/o empresariales (aunque muy legítimos) con un impacto colectivo que además contribuya a la integración chicheña. Asimismo, el turismo comunitario sigue siendo una necesidad para potenciar esta arista con los réditos esperados a partir de actividades como el Dakar 2014 y el Festival Internacional en su primera versión, y de pronta repetición el 2015. Para ello las diferencias deberán zanjarse uniendo los esfuerzos entre los intereses colectivos, privados y públicos que terminen de encumbrar a los Chichas como otro destino turístico internacional y que en la próxima edición de la Guía Turística encontremos en sus páginas los legendarios espacios que se encuentran ubicados entre los cerros de colores y una página titulada “Los Chichas te esperan…”.

lunes, 20 de octubre de 2014

LO QUE SE VIENE

Concluido el proceso electoral, donde Evo Morales es ratificado en la Presidencia del Estado Plurinacional, se ha cerrado un ciclo político marcado por momentos interesantes que dejarán sus alcances durante la próxima gestión de gobierno dando continuidad al lineamiento establecido por el MAS, aunque sería muy pertinente retomar el camino del Instrumento Político. Con el 61% obtenido, y pese a los cuestionamientos al Tribunal Supremo Electoral, ahora está en suspenso, por ejemplo, el momento en que Jorge Quiroga coma su reloj luego de manifestar que si 6 de cada 10 bolivianos votaban por Evo él se lo comería. Por su parte, Samuel Doria Medina se prepara como cabeza de oposición donde se jugarán más que los dos tercios de la Asamblea con los riesgos siempre presentes de los disidentes de todas partes así como los librepensantes y ramas anexas. Como ya se dijo, Juan Del Granado y Fernando Vargas son los mayores perdedores de estas elecciones porque como principal argumento se tiene la pérdida de su sigla y capacidad del ejercicio de su derecho ciudadano a ser elegido, luego de superar su candidatura y convencer a la población que los apoye.

Bajo estas características establecidas en el país, ahora ya se escucha decir a integrantes del MAS y Unidad Demócrata que el actual Alcalde de La Paz, Luís Revilla, sería el mejor candidato a ese mismo puesto para las próximas elecciones del 2015. Así, no está muy claro si se logró esa gran, e impensada, unidad entre oficialismo y oposición para encausar a Revilla como el seguro candidato a las municipales o tal vez se disputen su imagen entre unos y otros para llevarlo bajo sus siglas partidarias, ahora que parece estar librado a su suerte y abandonado por el paraguas Sin Miedo. En todo caso, tal vez sería prudente, para evitar todos los gastos, trámites y acusaciones de fraude, hacer esa elección por simple aclamación, aplausos y rechiflas; sin duda una forma muy participativa aunque algo excluyente. Este es solo un ejemplo de la complejidad de las próximas justas electorales donde se tendrá decenas y centenas de nombres, tal vez, representativos de cada municipio y departamento donde en  muchos casos la sigla es atenuada por otros intereses enmarcados en el desarrollo local, muy legítimo. A partir de los resultados que vayan a surgir estaremos conociendo a los nuevos aliados y opositores de la ola azul que inundó casi toda Bolivia, exceptuando el Beni como un fenómeno todavía poco explorado y explicado.


Las gobernaciones serán otro lugar de disputa importante donde nuevamente se jugarán intereses regionales, departamentales y políticos y en el mejor de los casos integrarán  todos ellos para una gestión eficiente y con alto nivel de gobernabilidad. Hasta la actualidad el cambio realizado de las prefecturas a gobernaciones ha quedado en mucha lírica y pocos resultados. Con todo esto, el panorama electoral se viene con mayores matices que reconfigurarán el tablero político del país y posiblemente encumbren nombres de los líderes que puedan estructurar propuestas coherentes y acordes para hacer frente a Evo Morales. Pero por ahora nos quedamos en esta espera que acelerará los ánimos electoreros, seguramente, con muchas más sorpresas que la predicha victoria sucedida el pasado 12 de octubre donde descubrimos que gran parte de la población boliviana sigue apostando por el proceso de cambio y por el contrario continúa desmontando historias gastadas como el “descubrimiento de América”.