lunes, 16 de febrero de 2015

CANDIDATOS Y SUS BASES

El pasado lunes, se realizó la proclamación de Mario Martínez Cazón, candidato a la Alcaldía de Tupiza, con una considerable concurrencia que otorga al mismo un nivel de legitimidad en aprestos de las subnacionales. Martínez es el candidato por el Movimiento Al Socialismo (MAS) y se presenta con una sugerente propuesta que lleva como consigna la “Honestidad, Progreso y Transparencia”, luego de los sucesos pasados que marcaron de forma muy negativa nuestro municipio, poniéndolo posiblemente entre los más corruptos del país. Por otra parte, encontramos dentro de su plan de trabajo varias propuestas y obras que pretenden posicionar a Tupiza como “Municipio Modelo” del país en su conjunto, dando un giro completo en el perfil y proyección municipal. Por otra parte, se pretende articular a todo el territorio sin generar ningún tipo de exclusiones y trabajando por el conjunto de forma completa y complementaria. Seguramente, fue este mismo argumento el que permitió tener una concurrencia importante para esta proclamación, donde se presentaron los candidatos a la Alcaldía, Concejo Municipal, Asamblea Departamental y Gobernación.

Desde la otra vereda, se cuenta con personas que se perfilan a la alcaldía y que pertenecen a diferentes partidos de oposición, pero que hasta el momento no han mostrado una imagen rescatable y tampoco realizaron campañas que nos permitan identificar de quiénes se trata; y mucho menos un respaldo de bases sociales. Así, el evento antes mencionado ha sido uno de los primeros atisbos de campaña donde el MAS muestra su organicidad y unidad en territorio chicheño y pretende revolucionar la gestión en este nivel de gobierno con propuestas relevantes que se pretenden concretar con un alto nivel de coordinación tanto con la gobernación y el Gobierno Nacional. En este sentido, de manera llamativa el candidato Mario Martínez cuenta con una serie de elementos y aspectos que se suman para ser uno de los más posibles vencedores de las próximas elecciones municipales.

            En el Municipio de Tupiza ha sido muy característico que el partido oficialista (MAS) no logre llegar hasta el municipio por una serie de factores que al parecer solo han traído resultados negativos para la gestión y el desarrollo. Con estos factores de análisis seguimos tomando en cuenta la posibilidad muy real de que esta vez el MAS logre vencer en las próximas elecciones para dar la opción necesaria que cambie los derroteros de nuestro municipio y dejar de lado décadas de postergación y que se hagan realidad proyectos vitales como ser el problema del agua que sigue envenenando a nuestra población. Como una primera muestra hemos sido testigos de la proclamación realizada el pasado lunes donde se denota una base social que respalda al candidato del MAS y que deberá sumar a la población de la “urbe” como una demostración de madurez política y compromiso con el desarrollo de nuestro municipio. El pensamiento señorial va quedando relegado en el imaginario y las subjetividades de la población tupiceña y nos encontramos con la posibilidad histórica de contar con ese viraje urgente para contar con mejores días en nuestra comuna. Por muchos años los partidos tradicionales han llevado la dirección municipal sin tener los resultados esperados y hasta las propuestas alternativas han terminado alineadas al conservadurismo anquilosado. Ahora, es casi seguro que el proceso de cambio ha llegado hasta nuestra puerta y deberá demostrar que es posible tener un territorio progresista considerando a Tupiza como “Municipio Modelo”.

lunes, 9 de febrero de 2015

CARNAVAL INTERCULTURAL

Las pandillas y otras comparsas con expresiones singulares, tanto en el baile y vestimenta, eran los principales símbolos del carnaval chicheño (en Tupiza) en años pasados. Sin embargo, llegó una etapa donde la presencia de grupos provenientes de comunidades fue el llamado de atención para la recuperación de las formas más tradicionales y autóctonas del carnaval relegado a otros espacios lejos de la “urbe”. Así, hace algo más de dos décadas se realizó una explosión en cuanto a las manifestaciones culturales en un reencuentro entre esta población que se había puesto muros imaginarios de separación entre un mismo pueblo hermano justificado por los sesgos inexistentes que podían hacernos ver como diferentes y que llamativamente, hasta nuestros días, lograron transversalizar prácticas culturales como el uso de los instrumentos típicos que rompieron con los estratos sociales, generando una sola comunidad cultural.

En la actualidad, ha sucedido una serie de modificaciones en cuanto a las formas en las que se celebra las fiestas del carnaval en la lucha por mantener las singularidades y particularidades, por tanto manteniendo los elementos fundamentales de la identidad chicheña. Desde estas cualidades nuestra cultura se relaciona y proyecta hacia otros espacios en términos de interculturalidad que suelen ser más complejos que una simple armonía, complementariedad u otros; y más bien ingresan términos de capacidad y poder como mecanismos de establecimiento de un nuevo orden. Así, la dinámica cultural es muy variable por lo cual resulta erróneo pensar en esencialismos o visiones románticas como estancamiento de los procesos sociales. De esta manera, con el devenir de los años han ido sucediendo interesantes cambios como ser la aparición de danzas y expresiones provenientes de espacios andinos, como ser morenada o caporal, entre otros, que fueron matizando el abanico cultural del carnaval chicheño, como una práctica de interculturalidad.


No obstante, de manera pendular estas manifestaciones se fueron atenuando hasta casi quedar totalmente ausentes. En esta misma línea se incrementaron las comparsas de anatas que en la actualidad son las mayoritarias de todo el listado participante de las entradas del sábado y domingo de carnaval. En una línea paralela se desarrollan elecciones de los personajes y representantes de la fiesta como ser la reina, “cholita” y el rey momo realizados en compadres, comadres y domingo de tentación, respectivamente, y que pueden caer en cánones establecidos por el sistema encasillando una especie de prototipos ideales. De igual manera, se viene realizando entradas de compadres, comadres y la precarnavalera siguiendo parámetros que se suelen tener en otros espacios del país, lo cual no significa que la innovación del calendario sea llamativa y posible. Como la última modificación se realizó una romería con la virgen de Remedios lo cual entremezcla el sentido de la festividad con lo que se conoce como, una variante de, sincretismo. Sin embargo, en este último aspecto se corre un riesgo de confundir el sentido del carnaval chicheño que está muy ligado con el calendario agrícola, y no así con asociaciones religiosas. Con todo lo descrito, vemos que la dinámica cultural nos confronta siempre con los retos de la interculturalidad como mecanismo de replantear de manera permanente los lineamientos que construyen la identidad colectiva y que a la vez obliga a refrescar nuestras expresiones para mantener las columnas fundamentales propias sin pecar de soberbia excluyente y discriminatoria.

lunes, 2 de febrero de 2015

LA REVOLUCIÓN SOCIOCULTURAL DE ALFREDO DOMÍNGUEZ

Alfredo Domínguez Romero nació en Tupiza el 9 de julio de 1938. A partir de ese momento es testigo de una serie de facetas y experiencias las cuales fueron vividas en varios espacios de Bolivia y el mundo. De esta manera, tuvo que superar diferentes obstáculos que se iban presentando y que también él mismo buscaba, posiblemente, para ampliar esas experiencias como un proemio de la amplia y compleja obra de la que sería autor posteriormente. Domínguez desde muy temprana edad se fue convirtiendo en una especie de anti héroe libertario, papel que de forma contraproducente le traería muchos reconocimientos que se suman hasta la actualidad. Uno de sus aspectos resaltantes fue en el momento en que decide dejar la escuela para partir rumbo a la Argentina como zafrero donde también trabaja en un circo como cuidador de un mono, luego de haber sido catalogado como “el mal ejemplo” en un sistema educativo caduco y anquilosado. Con este inicio, Domínguez cultivó una serie de semblantes donde estaban el de guitarrista, pintor, grabador, futbolista, actor y otros consolidándose como un artista complejo e integral, pero que fue reconocido principalmente como guitarrista, incluido además dentro de la Enciclopedia de la Guitarra, de Francisco Herrera, como uno de los 10 mejores exponentes del género folclórico en el mundo.

            Dejando de lado las diferentes cualidades de Domínguez, no remitimos a la guitarra que logró trascender fronteras y tiempos, luego de su muerte en Ginebra-Suiza el 28 de enero de 1980. Así, hasta la actualidad su música sigue resonando en los espacios culturales desde los más “elevados” hasta los simples encuentros cotidianos y performativos que se suelen producir de cuando en cuando. No obstante, queda un gran lineamiento por explorar el cual se encierra dentro de las letras escritas por el Genio Indomable donde podemos identificar una lectura muy rescatable de la realidad de la sociedad boliviana entre las décadas de los ’60 y ’80. De esta manera, en primera instancia encontramos una fuerte identificación con sectores populares, campesinos y mineros los cuales eran compañeros del día a día para Domínguez y desde donde emergía toda esta inspiración. Entre las canciones escritas e interpretadas identificamos elementos interpelatorios contra el sistema, el imperialismo y el orden establecido, siempre tan excluyente y vertical. Así, solo como un ejemplo en la canción “No fabriquen balas” Alfredo es capaz de hacer un llamado de atención, en un escenario suizo (desde donde provenía el armamento para el Ejército boliviano), con frases como: “No fabriquen balas/ya no por favor/mueren mis hermanos/y causa dolor” que fue compuesta el mismo instante de su presentación después de haberse producido el Golpe de Estado y la masacre de San Juan.


En el final de su existencia, Alfredo Domínguez sufrió la transformación de persona a personaje con una carga simbólica que ha trascendido hasta nuestros días. Pese a ello, su obra tiene una gran brecha por revisitar y tal vez deconstruir, pero se sigue presentando con revelaciones fundamentales para los sentidos que incluso nos permiten hacer una lectura, desde el campo cultural, de la compleja realidad boliviana y los derroteros que hemos seguido en la búsqueda de una necesaria revolución social. Domínguez tuvo la capacidad de leer ese contexto inmerso entre periodos dictatoriales e inestables para plasmarlos en canciones con letras cargadas de gran sentimiento y compromiso con su pueblo. De esta manera, vamos integrando la obra de Domínguez que nos ayude a complejizar su análisis retornando desde Europa, pasando por Sud América, Bolivia y aterrizar por fin en Tupiza, el origen de toda esta historia personal en la que se refleja una importante cantidad de existencias de niños y niñas que todavía viven en sociedades discriminatorias, excluyentes y violentas; que suman sus voces en la representación de nuestro artista, Alfredo Domínguez Romero.

EL LEGADO DOMÍNGUEZ EN LA PAZ


En esta ocasión la sede de gobierno se ha visto engalanada por la presencia, en varios espacios, del multifacético artista chicheño Alfredo Domínguez Romero. En este sentido, se tuvo dos noches de presentación (31 de enero y 1° de febrero) del “Homenaje a Alfredo Domínguez en los tiempos del Neofolklore” realizado en el Teatro Municipal “Alberto Saavedra”. Para ello se contó con participación del conjunto musical de la familia Cortez y el cuerpo de baile del Centro Cultural Alfredo Domínguez, con lo cual se logró tener un singular ensamble en torno del arte y el legado del gran artista y genio salvaje. Dentro de la misma temática, el primer día de febrero se tuvo un maratónico “Homenaje Urgente para Alfredo Domínguez” de más de cuatro horas de duración, realizado en el programa Desnudarte de Radio Deseo que se caracteriza por su línea alternativa e interpelatoria a todo tipo de poder u orden establecido. En este segundo recordatorio se dio un paseo por la obra de Domínguez y el legado que brindó a toda la cultura boliviana con acordes y lecturas necesarias para entendernos desde las realidades que suelen ser pensadas como marginales o periféricas pero que son la esencia de nuestro país. Como un complemento se dio la entrevista con Gladys Cortez viuda de Domínguez con el anecdotario de Tupiza y Domínguez en su Pueblito Encantado. Así, nuevamente Alfredo se hace presente en los espacios urgentes y necesarios pese a haber pasado 35 años de su partida.