lunes, 14 de noviembre de 2011

CARRETERA DE INTEGRACIÓN

En la historia de la humanidad, desde la antigüedad, se ha buscado integrar a los pueblos de diferentes maneras; así se puede encontrar a los caminos como principal forma de comunicación y movilización para las personas, además haber sido uno de los primeros signos de la civilización. Por otra parte, están los ferrocarriles que en Bolivia no abarcan la totalidad del territorio y las embarcaciones marítimas, de las cuales nuestro país debe limitarse al ser mediterráneo. Como el medio más moderno, están los aviones los cuales reducen, de manera muy importante, el tiempo de viaje pero que tiene un mayor costo económico por lo que todavía se convierte en limitativo para la totalidad de personas. Entonces, llegamos nuevamente a los caminos que sin embargo deben contar con algunas condiciones para ser consideradas como vías seguras de transporte, carreteras.

Como vemos en este aspecto, es lamentable que nuestro país, en pleno siglo XXI, tiene deficiencias en el aspecto caminero habiéndose favorecido solo a algunas regiones en base a intereses económicos o políticos para los diferentes gobiernos de turno. De esta forma podemos remitirnos a la historia donde tanto en la Guerra del Pacífico y la del Chaco, principalmente, donde un factor importante para tener condiciones en contra fue el difícil acceso a esas regiones lo cual tuvo papel preponderante en las consecuencias de estos choques bélicos. Así, tiempo después los gobiernos no han aprendido de lo sucedido y no se tomó en cuenta este aspecto, al perecer hasta este último tiempo, donde recién se consideró como necesidad estratégica la integración caminera como un polo de desarrollo y articulación del territorio boliviano.

            Entonces, para el sur del país luego de muchos años de reclamar a los diferentes gobiernos, se ha logrado concretar la construcción de la carretera integrándose a las provincias de Nor Chichas, Sud Chichas y Modesto Omiste, con las otras capitales y resto del país. De esta forma el Estado cumple con una de sus funciones por lo que que sin duda deberá seguir impulsando esta política abarcándose a todo el territorio nacional y generando condiciones equitativas entre los nueve departamentos. No obstante, la entrega de la carretera no es sinónimo de desarrollo de por si, sino que ahora toca a las autoridades locales y población en general con proyectos e iniciativas complementarias a la carretera. En este tramo el gobierno ha realizado la inversión de $us 42 millones asumiéndose como una obligación para el mismo dentro de las obras prioritarias de la actual gestión. Los caminos tienen diversos significados, más allá del simplemente económico, pero en la actualidad posiblemente éste sea el de mayor prioridad. Con esta entrega se ha habilitado una arteria fundamental que oxigenará a esta región del país que con el aporte de todos debe alejarse de ser considerado como parte de los pueblos olvidados del sur. La nueva carretera es un empuje para estas provincias que deberán dejar atrás el justificativo de la falta de integración para la dejadez o pobreza en sus pueblos, que con seguridad requiere de mucho más ahora con condiciones de entrada y salida en relación con el resto del territorio nacional.

lunes, 7 de noviembre de 2011

SUIPACHA Y LAS LECCIONES APRENDIDAS

Hace 201 años, el escenario en las colonias españolas de esta parte del Continente se encontraba en un proceso de emancipación frente al dominio de la corona, lo cual estaba sustentado en una serie de factores previos en diferentes espacios. Uno de estos aspectos fue la creciente búsqueda de libertad potenciada por las ideas liberales venidas desde Europa y que maduraban desde la Revolución Francesa que comenzaban a tener influencia para los pueblos que habían sido sometidos y sujetos a grandes injusticias. Así, se dieron los gritos libertarios en Chuquisaca y La Paz en 1809 y en Buenos Aires en mayo de 1810, dentro de este panorama el territorio de los Chichas no pudo quedar exento y el 7 de noviembre de 1810 se libraría la Batalla de Suipacha lográndose la primera victoria armada en el proceso independentista del Alto Perú.

            Al igual que en gran parte de esta región del continente, con seguridad los guerrilleros que se levantaron en armas para luchar por su independencia hicieron carne de los postulados venidos desde lejos, pero que son universales para todos como una necesidad básica de vida. Entonces, este mismo factor fue el que empujó hacia la búsqueda de mejores días para la población por lo que se fue asumiendo un compromiso con esta lucha que parecía una gesta muy difícil de conseguir después de más de trescientos años de sometimiento colonial. Pese a todo, a partir de esta batalla y pasados 15 años de lucha se concretó la nueva República, que lamentablemente volvió a excluir a los gestores de la nueva condición nacional. Así, más allá de las causales para la independencia se buscó un objetivo en común, el de recuperar la autodeterminación libre de sumisión y condicionamiento colonial impuesto con diferentes mecanismos.

            Hoy que se conmemora la Batalla de Suipacha tratamos de hacer memoria de lo significativo de esta fecha como un aporte más de la tierra chicheña hacia la construcción de la patria grande. Pero nuevamente este recordatorio se hace poco fructífero si es que este hecho histórico queda simplemente en una fiesta cívica más para después volver al baúl de los recuerdos hasta el próximo año; o más aún hasta que llegue el tricentenario donde se anuncie la fecha con parafernalias pero que luego quede desapercibido más allá de los límites provinciales o locales. Entonces, Suipacha es la muestra de que la historia se hace con hechos y decisiones que aporten en la actualidad para que esa historia se siga escribiendo desde lo cotidiano potenciado con la voluntad de su pueblo. Es posible que las gestas como la mencionada no se puedan, ni vayan a, repetir pero hay muchas otras que se pueden impulsar en el contexto y coyuntura actual. Hay que dejar de entender este hecho, y muchos otros, como una gran gesta ocurrida en nuestro territorio si el mismo no sirve de nada para influir en nuestra realidad actual. La historia empolvada sirve muy poco, o tal vez nada, cuando se la entiende de manera muerta y pasada; y por el contrario es uno de los mejores pretextos para revalidar esa gran herencia dejada por los que lucharon de manera conjunta en busca de mejores días. Por tanto, vayamos entendiendo las lecciones de nuestro bicentenario, que quedó muy entroncado en el cotidiano y demasiado lejos de ser historia.

domingo, 6 de noviembre de 2011

SUIPACHA, PRIMERA VICTORIA DE EMANCIPACIÓN

En el proceso independentista del Alto Perú, luego de los levantamientos en Chuquisaca y La Paz, el 25 de mayo y 16 de julio 1809 respectivamente, no se vislumbraron mayores sucesos que impulsen este objetivo. No obstante, el 7 de noviembre de 1810 se libró la Batalla de Suipacha en cercanías a Tupiza (Sur de Potosí), donde también participó el primer ejército auxiliar argentino, consiguiéndose así la primera victoria armada de la épica altoperuana, que se prolongó todavía hasta 1825. De esta manera, la tierra de los Chichas se convirtió en testigo de la primera capitulación del ejército realista y que coincidentemente el 1º de abril de 1825, vería caer al último realista Pedro de Olañeta en la Batalla de Tumusla, siendo este el combate final para la independencia del Alto Perú. Lamentablemente, estos hechos han ido quedando relegados de la historia, o menoscabados en su importancia, por diferentes motivos pero que sin duda sesgan la historia de Bolivia como sucedió con gran parte de las historias locales que existen en nuestro país.

            A raíz de estos acontecimientos, este 7 de noviembre se recuerda los 201 años de la Batalla de Suipacha que fue un percutor de combate y levantamientos donde luego de esta victoria Potosí, Chuquisaca, Cochabamba, La Paz y Oruro se alzan y reconocen la autoridad de la Junta de Buenos Aires (proclamada el 25 de mayo). Asimismo, la victoria de Suipacha es celebrada en Buenos Aires, Córdova, Salta, Jujuy y otras provincias argentinas por su valor estratégico que ésta representaba. Además de que la Batalla de Suipacha fue origen y comienzo de la Guerra de de Guerrillas. De esta manera, se sienta un precedente de la lucha de los pueblos en búsqueda de la libertad y su independencia donde se aplicaron diversas maniobras para conseguir poco a poco victorias frente al mermado ejercito realista.

            Como otra muestra del espíritu de integración la Junta de Buenos Aires otorgó a los combatientes de Suipacha, mediante el Decreto del 28 de noviembre de 1810, un Escudo con la leyenda “La Patria a los vencedores de Tupiza” que deberían llevar en el brazo derecho como una muestra de la valerosa y significativa victoria conseguida en los campos de Suipacha. En la actualidad este mismo emblema es el escudo oficial de la ciudad de Tupiza como un recordatorio de lo sucedido en la región. Lamentablemente este reconocimiento tuvo que venir desde afuera, hasta que para la celebración de los 200 años el Banco Central de Bolivia sacó a la venta la moneda conmemorativa a la Batalla de Suipacha, siendo este el único reconocimiento oficial en nuestro país. Ahora queda por delante que la historia vaya ampliando su perspectiva e incluya en sus páginas este tipo de sucesos en su verdadera magnitud e importancia donde, en este caso, la Región de los Chichas otorgó un valioso aporte para la causa independentista del actual territorio boliviano acogiendo a la primer y última victoria armada dentro de la denominada guerra de los 15 años.

lunes, 31 de octubre de 2011

LEGITIMIDAD CIUDADANA

Todavía esperando los resultados oficiales del Órgano Electoral Plurinacional, ya vienen saliendo a la luz resultados de las últimas elecciones para Magistrados del Órgano Judicial en nuestro país. Y esta vez vayamos abordando el debate que se desarrolla a partir de los porcentajes que alcanzaron cada uno de los, ahora, Magistrados para el Tribunal Agroambiental, Tribunal Constitucional Plurinacional y el Consejo de la Magistratura que entre otras cosas, para éste último, fue elegida la paisana Wilma Mamani Cruz autoidentificada como Chicheña dentro de su perfil presentado para las elecciones. Entonces, se viene poniendo en cuestión la legitimidad que pueden tener estos representantes, en el caso de la circunscripción nacional, por los porcentajes que alcanzaron pero que en cifras globales nos muestran datos sugerentes.

            A partir de lo antecedido, encontramos que desde antes de las elecciones estos porcentajes eran de esperar por el número de candidatos en cada instancia; así se tuvo una fluctuación entre 14 como mínimo y 28 el máximo en la segunda y tercera columna correspondientemente. Con este punto de partida se puede suponer que no se debería esperar que los ganadores alcancen un 50 + 1 %, que es lo óptimo en las presidenciales pero que en este caso solo requería la mayoría simple para conseguir ser electo. Entonces, de esta manera se consigue otorgar a los nuevos magistrados una legalidad que es una parte de los requerimientos para la aceptación de los resultados. Pero pese a ello se sigue cuestionando el tema de legitimidad el cual seguramente debió ser concedido por el voto ciudadano, que para fines cuantificables está, plasmado en los porcentajes del resultado final.

            De esta manera, y haciendo una comparación con las elecciones de gestiones anteriores o por el procedimiento antiguo mediante el Congreso Nacional, podemos encontrar la mayor legitimidad nunca antes alcanzada por el número de personas que participan en esta elección. Donde antes, teniendo un consenso de todo el Congreso, y todavía dejando a un lado el tema político y el cuoteo que pudo existir, el total de congresistas que elegían a las autoridades judiciales era 157 lo cual es superado sustancialmente por lo alcanzado por Cristina Mamani Aguilar, actual Magistrada, que fue la que obtuvo el mayor porcentaje, sumando un número absoluto de aproximadamente 421 mil votos directos de la ciudadanía. Con este mecanismo se aplica la democracia participativa, para este caso, dejándose atrás las malas o dudosas prácticas políticas del Congreso Nacional lo cual no evita un riesgo de que en algunos casos algo similar haya ocurrido en la elección preliminar realizada por la Asamblea Legislativa Plurinacional. Pero en última instancia se otorga a la población la decisión final por quién será el responsable de impulsar a la justicia en Bolivia en sus más altos cargos y responsabilidades. Con los resultados que se conocen, por lo menos ya se sabe los nombres de los electos como Magistrados donde resaltan datos inéditos como ser la presencia de indígenas en un Órgano Judicial que se plantea el reto de modificar su estructura misma, su forma de proceder ante la realidad nacional y sobre todo mantenerse al margen y sin condicionamiento de los Órganos Legislativo y Ejecutivo para dar fiabilidad a largo plazo de este proceso eleccionario; en el cual la ciudadanía en su conjunto es la única que puede exigir una rendición de cuentas por su accionar.