domingo, 8 de marzo de 2015

AGUA, PROMESAS O PROPUESTAS

En época electoral, las palabras clisé suelen estar presentes de forma permanente en las propuestas y campaña electoral de unos y otros candidatos y candidatas. Así se pretende reflejar las inquietudes, necesidades y demandas de la ciudadanía que por lo general son recurrentes y vigentes a lo largo del tiempo. En el caso del municipio de Tupiza, la problemática del agua es una necesidad vital y sumamente urgente para la población porque connota uno de los derechos fundamentalísimos como es la vida misma producto de la salud, como una misma línea que viene desde tener un agua de calidad. En este sentido, esta ha sido la promesa principal en varias de las candidaturas en periodos electorales y que la gente espera ansiosa desde hace muchas décadas atrás. Lamentablemente, la poca capacidad de gestión en nuestra comuna ha traído consigo el fracaso en esta empresa y que la problemática se siga agudizando con una salud más deteriorada en la población según pasa el tiempo, con extremos de casos de cáncer de diferentes tipos presente en el día a día y factor de muerte en un alto índice.

Así, como es peculiar, las esperanzas de mujeres y hombres se cae gestión tras gestión a la espera de una respuesta efectiva. Desde este punto de vista el agua en Tupiza se ha convertido en un caballo de Troya que se presenta como el comodín dentro de las propuestas que siempre es bien recibida y genera la expectativa suficiente en una nueva gestión municipal. Lamentablemente, este no es factor de mejora de calidad de vida y más bien se ingresa en un letargo, algo perverso, donde los malestares y enfermedades vinculadas a este tema no son erradicados y más bien se incrementan por esta poca capacidad de gestión y voluntad política. Esta vez, el agua no está ausente en las propuestas enmarcadas en las campañas electorales rumbo a las subnacionales. No obstante, la coherencia de las propuestas deben ser el aval para apostar por una u otra candidatura y que estas no caigan de nuevo en una simple promesa muy apartada de la carga de veracidad y capacidad de ejecución.


Para alejarnos de unas falsas esperanzas y promesas, como se acostumbraba anteriormente, lo que se espera es un mayor detalle que nos muestre acciones concretas, específicas y reales, y que no se trate de una simple propuesta más cargada de demagogia. Dentro de la práctica política es complicado dar fe de las propuestas que se presentan pero lo que corresponde es estudiar con algo de detalle y tiempo para poder direccionarnos hacia un voto informado, que en este tema preciso se trata de algo urgente y vital pata todos y todas. Estamos cada vez más cerca de las elecciones subnacionales y las propuestas de los y las candidatas son todavía desconocidas para muchos y muchas. En esta línea solo el candidato del MAS, Mario Martínez, ha socializado de forma considerable su propuesta que involucra cuatro lineamiento principales: 1. Una solución integral para el agua (donde se incluye 6 acciones concretas); 2. Salud y bienestar para la población; 3. Educación de calidad, científica y tecnológica; 4. Transparencia y eficacia institucional; que se amplía en propuestas complementarias y diversas. De la misma manera, se espera que los otros candidatos y candidatas socialicen de forma masiva sus propuestas para tener conocimiento de las proyecciones de nuestro municipio en la gestión 2015-2020. Es tiempo de realizar una elección con madurez y criterio, alejado de sesgos prejuiciosos (que mucho daño ya nos han hecho) para tener el tan necesario voto informado que no se vea truncado por propuestas empantanadas en simples promesas incumplidas como se hizo hasta nuestros días. Esta vez no vamos a celebrar en la posesión de las nuevas autoridades municipales, sino que esa celebración será luego de terminada la gestión y previa evaluación de la ciudadanía por un eficiente o no gestión municipal en beneficio de todos y todas; el problema del agua ya no puede esperar!!!

lunes, 2 de marzo de 2015

CANDIDATURAS, SIGLAS Y ELECTORES

Cuando nos enfrentamos a una elección local o municipal, estamos refiriéndonos a un nivel de gobierno muy cercano a la población y que se vincula a la problemática, necesidades y demandas, al igual que potencialidades y fortalezas que requieren de una gestión oportuna y eficiente. Así, es posible que las propuestas de candidatos y candidatas sean similares ya que deberían ser proyectadas a partir de esas urgencias para la población electora. De esta forma, se van construyendo y consolidando candidaturas con nombres que brinden repuestas a esta necesidades colectivas. Con seguridad que las y los candidatos no siempre son conocidos por todos y todas pero esa es una de las cualidades que deberán articularse con el programa de gobierno y la campaña en sí, apoyando en este proceso. En este sentido, es posible que esta articulación de factores sea el principal elemento para elegir y emitir el voto el último domingo de marzo.

La política es dinámica y sigue avanzando conforme pasa el tiempo. Así en épocas diferentes nos encontrarnos con partidos y siglas diferenciadas, o a veces similares en sus propuestas y solo variantes en su color característico. Así, hasta hace poco nos encontrábamos dentro de un sistema de partidos alineados, que colapsaba cada vez más por una devaluación de sus propuestas y que se anquilosaba progresivamente. Lamentablemente, junto a la caída de este sistema de partidos no cayeron las percepciones, por lo que hasta la actualidad vemos emerger candidaturas pertenecientes a los intentos vanos de reactivar partidos como el MNR, esta vez en espacios regionales o municipales como enclaves de resistencia al cambio. Desde el otro lado surgieron nuevas propuestas refrescando y replanteando ese sistema de partidos con siglas que se posicionaron de forma importante hasta tener una hegemonía en, casi, todo el territorio nacional. De forma sugerente, en niveles municipales nos encontramos con el espacio propicio para tener un gran número de siglas ya que además de los partidos se tiene a las agrupaciones ciudadanas que tratan de canalizar esas demandas con una identidad propia del municipio y su población. No obstante, esto no siempre ha tenido buenos resultados por aspectos como la posición de confrontación con otros niveles de gobierno u otros que no permiten tener una gestión eficiente y efectiva para la comuna.


            Otro actor importante y complementario es la ciudadanía, encargada de elegir mediante la emisión del voto. Pero este relacionamiento no debe quedarse simplemente en esta acción de votar sino que es también responsable de fiscalizar y aportar en la gestión pública desde el espacio en el que se encuentre. La democracia boliviana ha tenido importantes avances donde la participación es un factor primordial en la gobernabilidad y éxito de la gestión, pero para ello se necesita un mayor compromiso de esta ciudadanía electora. Los municipios son espacios donde la participación puede ser más efectiva con mecanismos como el control social a partir de organizaciones sociales, civiles u otras que se convierten en órganos vivos de la comunidad. Estamos a menos de un mes de las elecciones subnacionales y este compromiso se incrementa porque la decisión y el voto que se vaya a emitir puede definir factores de desarrollo u olvido, entonces nuevamente se pone en juego el simplismo del voto consigna o más bien realizar un proceso de análisis para concretar el tan ansiado voto informado. Al final de cuentas, el candidato vencedor tendrá la responsabilidad de sacar al municipio hacia adelante y en esos cinco años los nombres individuales y las siglas se diluirán para llevar el nombre de todo un municipio para avanzar o seguir en el letargo y abandono.

lunes, 23 de febrero de 2015

CANDIDATOS Y SUS BASES (II)

En el momento de emitir el voto, se dice que los ciudadanos y ciudadanas, otorgan su poder a un representante lo cual es reconocido dentro de nuestra Constitución Política como democracia representativa, entre las formas del ejercicio democrático. Sin embargo, este modelo había quedado anquilosado dentro del neoliberalismo con la generación de poco interés por los temas políticos el cual solo se circunscribía al hecho de votar y después dejar que el ejercicio político siga su curso hasta una nueva convocatoria en las urnas. Este fue una de las exigencias para que en la actualidad se incluyan formas de ejercicio democrático más directas y participativas donde la sociedad política y civil no estén alejadas y más bien tengan una relación constante; aquí es donde ingresan formas como el referéndum, cabildo y otras para otorgar niveles de decisión a la ciudadanía que no puedan ser arrebatadas por los servidores de turno, aunque todavía está el riesgo de cooptación y similares.

            Por otra parte, el que las y los candidatos respondan a una respectiva base social es una forma de garantizar los mecanismos de relacionamiento posterior a la elección donde sobre todo ingresa el control social, reconocido también en la Constitución Política. Aquí se involucran otros actores y actoras sociales y políticas que tienen una corresponsabilidad con una buena gestión pública municipal y el seguimiento correspondiente a los órganos ejecutivo y legislativo, para este caso. De esta manera, la necesidad del respaldo y existencia de una base social pasa por diferentes etapas las cuales brindan la legitimidad oportuna para un candidato fortalecido y con un alto nivel de representatividad. Después será esta misma base la que ejerza el control social al cual debe responder el o la candidata ya electa y en gestión. Pero se debe señalar que esta base no es dispersa y sin niveles de vinculación sino que debe contar con organicidad y capacidad de interpelación de ser necesario, por lo cual se dificulta la vulneración de obligaciones y responsabilidad en autoridades municipales.


Hasta hace años atrás, y hoy todavía en algunos sectores políticos, se acostumbra elegir internamente en los partidos a las personas que puedan hacerse cargo económico de una campaña y, claro, un aporte al partido; lo cual no significa grados de legitimidad o representatividad de uno u otro sector social. Por tanto, sobre la base de unos 10.000 dólares, aproximadamente, se construyen candidaturas en los partidos, muy lejanos de la población. Así con la caída del sistema de partidos esta visión se fue cambiando para que ahora sea una necesidad fundamental el respaldo de bases sociales orgánicas que pertenezcan a grupos poblacionales importantes y representativos del nivel territorial en cuestión. De esta forma se pretende elegir a los y las candidatas dentro de elecciones primarias, fortaleciendo la democracia interna en partidos políticos, para que esta representación no sea inexistente o imaginaria, dependiente solo de la pertenencia a una sigla o color político que brinde ese respaldo. Las bases sociales no son una simple maza, sino que cuentan con criterios y propuestas propias que permiten ir construyendo una gestión participativa y corresponsable que logre mejores resultados en los próximos cinco años donde nuevamente sucederá este proceso democrático con una ciudadanía más madura y con mayor capacidad de elección donde sea una premisa el voto informado y comprometido.  

lunes, 16 de febrero de 2015

CANDIDATOS Y SUS BASES

El pasado lunes, se realizó la proclamación de Mario Martínez Cazón, candidato a la Alcaldía de Tupiza, con una considerable concurrencia que otorga al mismo un nivel de legitimidad en aprestos de las subnacionales. Martínez es el candidato por el Movimiento Al Socialismo (MAS) y se presenta con una sugerente propuesta que lleva como consigna la “Honestidad, Progreso y Transparencia”, luego de los sucesos pasados que marcaron de forma muy negativa nuestro municipio, poniéndolo posiblemente entre los más corruptos del país. Por otra parte, encontramos dentro de su plan de trabajo varias propuestas y obras que pretenden posicionar a Tupiza como “Municipio Modelo” del país en su conjunto, dando un giro completo en el perfil y proyección municipal. Por otra parte, se pretende articular a todo el territorio sin generar ningún tipo de exclusiones y trabajando por el conjunto de forma completa y complementaria. Seguramente, fue este mismo argumento el que permitió tener una concurrencia importante para esta proclamación, donde se presentaron los candidatos a la Alcaldía, Concejo Municipal, Asamblea Departamental y Gobernación.

Desde la otra vereda, se cuenta con personas que se perfilan a la alcaldía y que pertenecen a diferentes partidos de oposición, pero que hasta el momento no han mostrado una imagen rescatable y tampoco realizaron campañas que nos permitan identificar de quiénes se trata; y mucho menos un respaldo de bases sociales. Así, el evento antes mencionado ha sido uno de los primeros atisbos de campaña donde el MAS muestra su organicidad y unidad en territorio chicheño y pretende revolucionar la gestión en este nivel de gobierno con propuestas relevantes que se pretenden concretar con un alto nivel de coordinación tanto con la gobernación y el Gobierno Nacional. En este sentido, de manera llamativa el candidato Mario Martínez cuenta con una serie de elementos y aspectos que se suman para ser uno de los más posibles vencedores de las próximas elecciones municipales.

            En el Municipio de Tupiza ha sido muy característico que el partido oficialista (MAS) no logre llegar hasta el municipio por una serie de factores que al parecer solo han traído resultados negativos para la gestión y el desarrollo. Con estos factores de análisis seguimos tomando en cuenta la posibilidad muy real de que esta vez el MAS logre vencer en las próximas elecciones para dar la opción necesaria que cambie los derroteros de nuestro municipio y dejar de lado décadas de postergación y que se hagan realidad proyectos vitales como ser el problema del agua que sigue envenenando a nuestra población. Como una primera muestra hemos sido testigos de la proclamación realizada el pasado lunes donde se denota una base social que respalda al candidato del MAS y que deberá sumar a la población de la “urbe” como una demostración de madurez política y compromiso con el desarrollo de nuestro municipio. El pensamiento señorial va quedando relegado en el imaginario y las subjetividades de la población tupiceña y nos encontramos con la posibilidad histórica de contar con ese viraje urgente para contar con mejores días en nuestra comuna. Por muchos años los partidos tradicionales han llevado la dirección municipal sin tener los resultados esperados y hasta las propuestas alternativas han terminado alineadas al conservadurismo anquilosado. Ahora, es casi seguro que el proceso de cambio ha llegado hasta nuestra puerta y deberá demostrar que es posible tener un territorio progresista considerando a Tupiza como “Municipio Modelo”.